De la artista y arquitecta japonesa MIKIKO ENDO es un espacio abierto temporal pensado para interiores para todas las edades, donde los niños pueden jugar, mientras los mayores los observan; es una revisión actualizada de la casita del arbol con la que todo niño soñó.
La instalacion esta compuesta de un gigante arbol blanco con túneles, toboganes y escaleras interiores, construido con de cartón troquelado y madera, rodeado por “troncos torcidos” y almohadones con espacio para descanzar.
